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domingo, 2 de marzo de 2014

GRAN PASO HACIA LA PERMANENCIA



Decía Escribá en la previa que avanzar cada metro en Primera cuesta una barbaridad. Y razón tiene. El Elche sufrió la victoria de ayer. Pudo adelantarse por tres veces en la primera parte (dos palos) pero también supo encajar los golpes de Rafinha y su banda en la segunda mitad sin caer a la lona. Y justo cuando apretaba el Celta, Carles Gil se sacó un conejo de su chistera. Un golazo que deja al Elche seis puntos por encima del descenso: un botellón de oxígeno.

En la primera parte, cada uno apostó por su fuerte. El Elche, por el balón parado. El Celta, por el juego combinativo. Y así llegaron las ocasiones. Las dos primeras del Elche, dos palos. Primero Botía se elevó para cabecear un centro de Márquez y el balón impactó en el poste. Después, Albacar, en una falta, hizo temblar el larguero.

Los vigueses, con Santi Mina y Cabral, también pusieron el susto en el cuerpo de los franjiverdes. Sin embargo, la más clara la tuvo Cristian. Albacar le puso un caramelo para todo delantero. Pero el canario se relamió tanto que eligió tirarse en plancha (sin necesidad). Y ahí perdió eficacia.

Tras el descanso, Rafinha decidió ponerse a jugar. Y dio un recital. Siempre que la cogía, el Celta creaba peligro. Sin embargo, la más clara fue una falta de Orellana que paró Manu y también el segundo remate de Fontàs. Y cuando el Celta se veía ganador, apareció Carles Gil con un golazo de oro.