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domingo, 12 de enero de 2014

OTRA VEZ SE ESCAPA LA VICTORIA




fuente: julian palomar d.informacion

Malditos últimos minutos. El Elche dejó escapar ayer ante el Sevilla dos puntos en el 88 cuando ya tenía los tres en el bolsillo. Lo mismo le ocurrió en los encuentros ante Real Madrid y Villarreal, aunque en aquellas ocasiones se terminó perdiendo ambos duelos cuando se tenía un empate. Ojalá que al final de Liga esos puntos no se echen en falta, pero de momento se acaba la primera vuelta con 18 y a dos de la zona de descenso. Es para estar satisfecho más si tenemos en cuenta que Escribá tiene claro que en el segundo «round» liguero el equipo va a estar mejor.
A la salida de un córner, nadie fue a la marca de Reyes, la mayoría se preocupó de defender, y el utrerano puso un balón sobre Carriço, que, de cabeza y rozando el fuera de juego, batió a Toño. Después de que Cristian Herrera fuera capaz de adelantar al Elche en el 82, vino el mazazo final. Del posible triunfo al empate se pasó en apenas seis minutos y ahí estuvo resumido un partido muy táctico entre dos equipos necesitados de puntos para objetivos diferentes.
Sobre el papel, si nos fijamos en lo acontecido a lo largo de todo el partido, el empate puede considerarse justo porque el Sevilla tuvo en las botas de Bacca tres ocasiones muy claras de marcar, pero no supo aprovecharlas. Los ilicitanos a base de orden y trabajo lograron llegar a la recta final del duelo con el empate y mereció al final un punto por su entrega.
Los ilicitanos volvieron a ser un equipo intenso, que sabe lo que hacer en cada momento y que minimiza a un rival de la categoría del Sevilla. Se defendió bien, pero se volvió a estar espeso cuando se llega al área rival.
El Elche supo anular muchas de las virtudes que había mostrado el equipo andaluz en los últimos encuentros y cuando pudo, con sus armas, trató de hacer daño en el área rival. Incluso tuvo el partido de su lado con la diana del canterano Cristian Herrera, como sucedió ante el Valencia, aunque en esta ocasión, un nuevo centro de banda terminó con el balón dentro de la portería de Toño.
Fran Escribá apostó inicialmente por un doble pivote con más calidad y puso junto a Rubén Pérez a Javi Márquez, dejando en el banco a Carlos Sánchez. Eso supuso que el Elche tuviera más control de balón que en otros partidos, aunque en la primera parte le costó mucho llegar al área de Beto. Prescindió de músculo y apostó por tener un mejor contacto con el esférico.
Comenzó dubitativo el conjunto franjiverde ante un Sevilla muy presionante que dificultó mucho la salida de balón. Poco a poco ese agobio hispalense fue desapareciendo y el Elche llegó al descanso con el partido equilibrado y con la sensación de que podía hacer daño al rival. Se estuvo bien en el orden y muy seguro en defensa, pero faltó llegada.
El primer período resultó muy táctico, la presión de ambos equipos sólo fueron capaces de superarlas Rubén Pérez en los locales y Rakitic en los visitantes, aunque también es cierto que las dos oportunidades más claras de marcar las tuvieron los pupilos de Unai Emery. Sobre todo, el mano a mano que tuvo Bacca delante de Toño, tras una gran jugada de Rakitic y Reyes, que no supo resolver el colombiano y lanzó el balón fuera. El meta ilicitano tapó bien.
Tras el descanso, el Elche pareció meterle una marcha más al equipo, Javi Márquez asumió galones en la medular y parecía que el Elche podía llevarse el partido.
De todas formas, Bacca dispuso de nuevo de tres ocasiones claras de marcar, pero a pesar de ello no se bajaron los brazos.
Unai Emery decidió quitar a Bacca y dar entrada Gameiro, pero Escribá no se quedó dormido y apostó por colocar en el campo a Fidel y Cristian Herrera. El onubense y el canario fueron los protagonistas del gol del Elche junto a Boakye. El ghanés luchó un balón en el área hispalense y se lo dejó a Fidel. El extremo lo puso sobre el área, y allí, el punta del filial volvió a mostrar su calidad dentro del área. Su remate de cabeza se fue dentro de la portería. Escribá trató de cerrar el partido y sacó al campo a Rivera con ese cometido. Todo parecía controlado hasta que en el minuto 88, a la salida de un córner, Rakitic y Reyes se aprovecharon de un despiste franjiverde y Carriço de cabeza puso el empate. Resultó un duro golpe para la parroquia franjiverde semejante varapalo, pero al menos quedó en evidencia que este equipo tenía argumentos futbolísticos que quedaron en el baúl del olvido en los últimos duelos.