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lunes, 27 de octubre de 2014

UNA CALLE PARA LICO





La Peña Franjiverde Vega Baja ha solicitado al Excmo. Ayto. de Rafal que pongan una calle, plaza o similar al gran jugador de dicha localidad José Antonio Morante "Lico".
Contamos con el apoyo del Elche CF Oficial y esperamos que seáis muchos los aficionados que nos seguís a través de las redes sociales los que firméis entrando al enlace que adjuntamos.
Lico es historia viva del Elche CF y qué menos que este reconocimiento por parte de sus vecinos rafaleños.
¿A qué esperas? Entra, firma y comparte con todos tus amigos.
Muchas gracias!
‪#‎CalleLicoEnRafalYa‬

Puedes firmar aqui http://www.change.org/p/ayuntamiento-de-rafal-nombrar-una-calle-plaza-o-similar-de-rafal-jos%C3%A9-antonio-morante-lico#
MUCHO ELCHE !!!!!!!!!!!!


Añadimos una biografía de José Antonio Morante "Lico" de la web Memoria Digital de Elche:

"LICO"  JOSÉ ANTONIO MORANTE GUTIERREZ (Rafal, Alicante, 6-VII-1944).  Cuando cuenta ocho años su familia se traslada a Elche. Pronto se inicia en la práctica del fútbol. Es un centrocampista menudo, de gran vivacidad, calidad e intuición. A los once años ficha por el Betis, equipo de los campeonatos locales. Alterna con compañeros como Marcial, Bonet o Juan María también llamados a triunfar. Al cumplir dieciséis, lo llaman para el Elche juvenil que entrena Serafín Sevilla. Es un equipo formidable que gana el campeonato regional y alza la Copa José M. Llanos. Está en la selección regional juvenil que disputa los campeonatos de España. Al cumplir los dieciocho, pasa al Deportivo Ilicitano que, presidido por Narciso Caballero Pardo y entrenado por Manolete, asciende a Tercera División. Tiene como compañeros a jugadores que como Curro o Vavá están llamados a triunfar. Martínez Valero se encuentra en la necesidad de renovar un once histórico, pero envejecido. A los Llompart, Marcial, Canós y Vavá se une Lico el 19 de diciembre de 1965. En Altabix frente al Pontevedra, con Otto Bumbel en el banquillo. Es el primer partido que se le televisa al Elche C.F. y todo España pudo ver un once renovado y brillante. Entre las nuevas caras, llama la atención ese jugador menudo pero infatigable, con una imagen juvenil -el Beatle le llaman por su flequillo- que desarrolla un fútbol avanzado, de futuro -apoyo y toque, movilidad y ocupación de espacios-. El Club le presenta un contrato por tres años con una ficha anual de 125.000 pesetas, una de las más bajas de la plantilla pero para él espléndida, pues, aburrido en el Ilicitano, tenía tramitada la documentación para ir a trabajar a Alemania. Se convierte en titular fijo, formando una siempre recordada línea media con Llompart. Es convocado por la Selección Española militar y sub 21. Está entre los jugadores nacionales de mayor futuro. Cuando a final de la temporada 67/68, Esquitino entra en la presidencia tiene necesidad de realizar un nuevo traspaso para equilibrar las cuentas. El jugador más cotizado es Lico, y el club que mejor paga el Español que abona 13 millones y la baja de su jugador Ramírez. Además, suscribe un contrato de tres años con 1.100.000 pesetas de ficha anual. Allí coincide con Marcial y Re, haciendo pareja con Glaría. Cuando se derrumba económicamente el Español, es traspasado al Valencia para las tres siguientes temporadas. En Mestalla logra el subcampeonato de Liga, disputa la Copa de Europa y la final de la Copa de España, y son campeones de la Recopa. Debuta con la Selección Española en el Bernabéu con victoria ante Hungría (1-0), con compañeros como Iribar, Amancio o Luis Aragoneses. Con 31 años, abandona el Valencia y marcha al Albacete, entrenado por su querido y admirado Ángel Romero, logrando el ascenso. Regresa a Elche y le piden que refuerce al Deportivo Ilicitano. Y, deportista íntegro, sigue demostrando la misma capacidad física reforzada con su calidad y pundonor. Es un ejemplo para el resto de compañeros. En la 82/83, con 38 años años lo llama Carriega y, emocionado, vuelve a vestir la camiseta del primer equipo. Tras esta experiencia, no puede reglamentariamente volver al filial y abandona el fútbol activo. En posesión del carnet de entrenador, se inicia con el Elche infantil al que convierte en campeón regional y tras superar cuatro eliminatorias, caen en la final ante el F.C. Barcelona, en un Estadio con 12.000 entusiasmados espectadores. Entrena al Deportivo Ilicitano tres temporadas y es segundo de Delfín, Kubala, Costa, Rubio y Mesones, con el ascenso a Primera de la 87/88. En la 90/91 se convierte en entrenador del Elche C.F. en 2ª B, quedando a la puertas del ascenso, tras una malograda eliminatoria ante el Leganés. Pasa a la Secretaría Técnica, donde ha permanecido hasta su jubilación en 2009. Una vida consagrada al fútbol y al Elche C.F.  - See more at: http://www.elche.me/biografia/morante-gutierrez-jose-antonio-lico#sthash.ESg5Y7Iq.dpuf

domingo, 5 de octubre de 2014

EL ELCHE SOBREVIVE AL ARBITRO




Les aseguro que hay pocas cosas que deteste más de esta profesión que hablar de los árbitros. Suficientemente complicado lo tienen ya los otrora 'hombres de negro' como para encima tener que lidiar con los periodistas, que muchas veces apuntan al del silbato para ocultar miserias propias o ajenas.

Lo detesto, pero hay veces en las que no queda más remedio que hablar de ellos, porque sus decisiones alteran el curso natural de la cosas, como pasó este sábado en Almería. Carlos del Cerro Grande es, de por sí, un colegiado que no me gusta y con actuaciones como la de esta noche será difícil que me haga cambiar de opinión.

En su debe cabe citar hasta tres decisiones claves en las que perjudicó siempre al mismo equipo. Uno no cree en las manos negras así que debe ser fruto de la casualidad, pero lo cierto es que fueron fallos groseros que alteraron el resultado final.

Para empezar, pitó como penalti una falta de Albacar sobre Wellington Silva que era fuera del área. En este caso, tiene mayor responsabilidad su asistente, que debió indicarle esta incidencia, porque lo que él ve es al brasileño del Almería caer ya dentro del área. Un fallo pues asumible aunque de importante calado.

Menos asumible, desde mi punto de vista, es la expulsión de Jonathas. Su segunda amarilla es, a todas luces, exagerada porque su mano ni es voluntaria ni corta una acción de peligro del Almería. Un colegiado de Primera tiene que pensárselo más, mucho más, a la hora de dejar a un equipo con diez.

El tercer error llega en el segundo tanto local, obra de Hemed, que a mi parecer carga a Manu Herrera en el área cuando cabecea. La salida timorata del cancerbero madrileño y la casi ausencia de protestas en el bando ilicitano no eximen a Del Cerro del nuevo borrón, porque la carga existe y debió suponer la anulación del tanto.

El resto fue un partido de fútbol en el que el Elche fue mejor, pero que por razones ya aclaradas no le sirvió para sumar el ansiado triunfo. Y eso que se adelantó muy pronto, tras un centro de Jonathas que Víctor Rodríguez cruzó de cabeza con la pericia del '9' que no es.

El Almería, que funciona mejor lejos de su feudo, vio crecer la sombra de un nuevo fiasco con el paso de los minutos, pues era incapaz de inquietar a Manu Herrera. El penalti de la discordia vino a rescatarlo de su atrofia futbolística y, de paso, supuso un espaldarazo emocional que casi rentabiliza Soriano con un par de cabezazos cuando mejor jugaban los hombres de Francisco justo antes del descanso.

La segunda parte no tenía un dominador claro y Edgar, demasiado individualista toda la noche, puso a prueba la pericia de Manu Herrera con un peligroso disparo ajustado a la cepa del primer palo.

Fue un aviso que el Elche se tomó muy en serio. Tanto que Jonathas tardó sólo un minuto en responder con un tremendo misil balístico que Rubén apenas alcanzó a ver pasar. Era el gol de la noche y un nuevo empujón a las aspiraciones de triunfo de Escribá y los suyos.

La roja a Jonathas animó al Almería a buscar el empate con nuevos bríos, pero Wellington Silva era el único atacante local con las ideas claras, así que pasó de fabricar las ocasiones a rematarlas, aunque sin fortuna en dos chances notables.

El empate final de Hemed, en pleno acoso andaluz, llegó como ya hemos relatado, así que ahora corresponde a ustedes decidir si hemos sido injustos con Del Cerro o, por contra, fue el colegiado madrileño el que no impartió justicia con equidad.


fuente : diario marca